Pimientos: depurativos, antioxidantes y muy nutritivos

Pimientos: depurativos, antioxidantes y muy nutritivos

Rojos, verdes, amarillos, picantes, dulces, etc. Los pimientos son una hortaliza típica de verano que, además de proporcionar mucho sabor y color a nuestros platos, también aportan múltiples propiedades beneficiosas y saludables para nuestro organismo.

Los pimientos son originarios de américa, pertenecen a la familia de las solanáceas, al igual que la patata o el tomate, y actualmente su cultivo está extendido por todo el mundo. El hecho de que sea un cultivo tan extendido ha provocado que haya muchas variedades. En nuestro país son muy conocidos los pimientos del morrón, los cornicabra, riojanos, los del piquillo, las ñoras, los choriceros, los italianos, los del padrón o los de Gernika.

El principal componente del pimiento es el agua seguido de los hidratos de carbono (3,7g) y contienen muy pocas calorías, por ejemplo 100 gramos de porción comestible de pimientos italianos nos aportan solamente 23 Kcal. Su aporte en proteínas es bajo (0,9 gramos) y la grasa es prácticamente inexistente. Son una buena fuente de fibra (1,2 gramos) por lo que mejorará el tránsito intestinal y nos dará un efecto saliente.

Desde el punto de vista vitamínico hay que descartar su contenido en vitamina C i vitamina A. Los pimientos son una buena fuente de vitamina C, principalmente si se consumen crudos. La vitamina C, además de ser un potente antioxidante, interviene en la formación de colágeno y glóbulos rojos, al tiempo que favorece la absorción del hierro o el calcio de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones y mejora nuestros huesos y dientes.

En lo que se refiere a Vitamina A, la nutricionista Marta Sanz comenta a la Vanguardia que “en 100 gramos de porción comestible de pimientos encontramos 205 microgramos de beta-carotenoides ( vitamina A)que tiene acción antioxidante, dando un efecto protector frente a los radicales libres que genera nuestro organismo. Estos son causantes del envejecimiento celular provocando enfermedades degenerativas como el cáncer, osteoporosis y enfermedades cardiovasculares. Estos beta-carotenoides son, además, los responsables de dar color amarillo y rojo a los pimientos y no se pierden con la cocción.

Las variedades picantes de pimiento contienen capsaicina, una sustancia que produce la sensación de dolor y picor en la boca. La capsaicina también produce efectos benéficos en nuestro organismo; por ejemplo, disminuye el colesterol sanguíneo y los triglicéridos, aumenta la inmunidad y reduce el riesgo de úlceras de estómago.

En cuanto a minerales, “hay que destacar su contenido en potasio ( 210 mg) y su baja concentración de sodio (2mg) esto hace que sea un alimento que favorece la eliminación de líquidos del organismo. El pimiento tiene efecto diurético por lo que será recomendable incorporarlos en la dieta las personas que padezcan hipertensión, hiperuricemia, gota, cálculos renales, retención de líquidos y oliguria. En menor importancia pero también a tener en cuenta son los minerales como el hierro (0,5 mg), fósforo (25mg) y magnesio (11mg)” explica Sanz.

Los pimientos son una hortaliza que se conserva bastante bien durante varios días, incluso semanas, pero su durabilidad también dependerá de una buena elección en el mercado. Es muy importante elegir esos pimientos que se vean carnosos, duros, pesados, con la piel firme, brillante, lustrosa y sin arrugas o golpes. Si el pimiento presenta lugares blandos o acuosos, lo más probable es que ya esté por fuera de su tiempo de uso. También es un buen indicativo, el tallo verde.
Al momento de conservarlos, lo mejor es emplear una bolsa de plástico abierta y reservarlos en el refrigerador por un máximo de quince días. Si se quieren congelar se deben asar, pelarlos y escaldarlos en agua hirviendo previamente.

Los pimientos se pueden comer crudos o cocidos pero si se quiere aprovechar al máximo su contenido en vitamina C es mejor consumirlos crudos y el máximo de frescos posible porqué solamente con 24 horas de almacenamiento se pierde alrededor de un 50% de esta vitamina. Con la cocción se puede perder entre un 50- 75%, y esta vitamina es prácticamente inexistente si se hierven los pimientos. Es muy importante tener cuidado tanto en la manipulación como en su conservación para preservar al máximo esta vitamina.